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domingo, 4 de septiembre de 2016

Siempre me sentí mamá, pero nunca me he creido el cuento de ser "buena mamá" yo sólo soy mamá, soy una mamá normal,que se enoja, que rabea,  que se ríe, que hace bullying, que molesta, que es amiga, que se equivoca, que aprende, que se disculpa, que se olvida, que sobreproteje y que descuida....
Me he levantado tarde, mis hijos se han acostado tarde, también se han acostado temprano, han tenido normas claras, límites establecidos, hemos descubierto juntos que hay límites necesarios y que hay preocupaciones en vano, he sido mal hablada, he sido siempre honesta, siempre he estado y quiero seguir estando, los miro cuando me hablan y me gritan cuando no lo hago, les he enseñado a llorar, a gritar, a reír de las tragedias, a reír de ellos mismos, a confiar en el mundo y a desconfiar cuando lo sientan necesario.
He dado premios y he impuesto castigos, he hecho "lo que se debe" "lo que nunca debes hacer" "lo que no es aconsejable" y "lo infalible" y nunca me sentí más sobre exigida que cuando conocí el termino "maternidad con apego"...

Mucho ya lo hacía, pero deje de disfrutar mi maternidad intentando llegar a los estándares que no conseguía, porque ¿ que madre no quiere ser la mejor para sus hijos? Y si te dicen que infaliblemente "esto es lo mejor" ¿no lo intentas aunque tu instinto te lleve a otro lado?
A mis amigas íntimas les he respondido con honestidad, pero hoy quiero ser honesta con todos...
No, no todos los niños son iguales, no con todos funciona la dulzura 24/7, si hay que tener normas y límites, los tuyos, los de la familia y los del sentido común  (protegerlos, en primera instancia de nosotras mismas y  no golpearlos)...

Todas tenemos derecho a querer descansar,a querer un rato de intimidad en el baño sin una vocecita preguntando ¿mami que haces, mami que es eso? Ya vendrá el tiempo en que extrañaremos esta privacidad tan compartida, pero incluso en el mejor de los días queremos un descanso y no hablo de irse a Cancún dos semanas sin niños, hablo de poder leer, ver una película completa, tomarse un té o un café, darse un baño, dormir ocho horas de tirón...

Puedes amar a tu hijo con todo tu ser y al mismo tiempo desear tomar una taza de té tranquila, sin ruidos y eso no te convierte en mala madre, sabes... También conozco Buenas madres que gritan y hasta buenas madres que han golpeado... y es que todos nos equivocamos y tenemos derecho a enmendar esos errores...

Se que a veces parece que la vida de todos funciona perfecta, y que si te miras te encuentras cansada, agotada, con miedo a decir ¿Cómo tanto? Con ganas de descansar y con sentimiento de culpa... bueno ahí está tu brújula, tu sentimiento de culpa.... eso te dice la clase de madre que eres y la que quieres ser ... te da culpa gritar,trabaja en eso ( hay un programa que se llama " el rinoceronte naranja") si tu culpa es por no tomarte cinco minutos para ti, pues tómalos, encuentra el modo....

Yo no puedo ni quiero dar lecciones, ni decálogos de madres perfectas, porque no soy una de ellas, porque creo que no existen, creo que no necesitamos esa presión extra, que no nos conviene…

Pero me permitiré dar unos pocos consejos que creo acertados.

No te midas ni compares con otras madres, ninguna tiene el mismo hijo.

No eres ni mejor ni peor que nadie, y si alguien te hace sentir mal y utiliza tu maternidad para dañarte, aléjate.

No midas tu maternidad por el número de manualidades, juegos o juguetes, tampoco por el tipo de portabebe, ni por el tiempo de lactancia.

Si quieres llevar la cuenta de algo cuenta los "Te amo", los abrazos, las risas y recuerda que eso recordarán, las emociones.

Amalos, como tú sabes, como te dicta el corazón y no permitas que las costumbres los alejen o los separen.

Toma a tus hijos en brazos cuando lo necesiten y también cuando lo necesites tú.

Abrázalos siempre, por todas las cosas.
Nada sana y llena tanto como un abrazo, recuerda siempre el dicho, cuando menos creas que lo merezca es cuando más te necesitará.

No pierdas tu tiempo en buscar ser una madre excelente, simplemente se su madre, esa que eres esa que a diario los hace felices.

Disfruta verlos dormir, porque el tiempo pasa pronto, crecen rápido y no los volverás a ver así de pequeños.

Disfruta del tiempo a su lado, haz que te haga sentir feliz, porque el tiempo no volverá

Yo no puedo decirte como ser una gran madre, nadie puede, pero si puedo decirte que eres la mejor para ellos y si en algún momento temes no serlo, entonces confiésate y perdónate, porque la única medida que existe de tu maternidad son tus hijos…

No te esfuerces por ser la mejor mamá, esfuérzate por que sean felices, que sepan lo especiales y queridos que son...
Y eso te aseguro que ya lo saben y lo sabrán.

No debemos ser madres sufridas y abnegada,  debemos sólo ser madres, ni buenas ni malas, sólo  madres, sólo "la mamá de..." que los ama con todo lo que tiene y que trata cada día de hacer lo que mejor que puede y un poco más.








Karla Piccardo
Mamá Homeschooler