miércoles, 3 de agosto de 2016

Consejos para mejorar la paciencia y evitar perderla




Hay veces en las que queremos estallar, cuando nuestro peque grita, llora o patalea ponemos a prueba nuestra decisión de educar de manera respetuosa y consciente y es que claro, muchos de nosotros no fuimos criados en el respeto ni físico ni por nuestras emociones, y esto se nos hace cuesta arriba y nos resulta difícil, algunos días más que otros,como adultos nos cuesta conciliar el daño que recibimos de pequeños con la persona que somos, nos es difícil seguir sin reaccionar como habrían hecho con nosotros y muchas veces damos pasos atrás que nos duelen...

Es difícil educar en el respeto, creo que tal vez por eso hay tanto maltrato, porque es más fácil dañar, es mas fácil gritar y golpear sin recordar que nos dolió, que nos hirió y que no nos hizo quienes somos, lo que nos hizo quienes somos fue esa promesa interna que gritabamos en la cabeza "No, yo no le pegaré a mis hijos"...


Y bueno ahí está nuestro amor, nuestra razón para muchas cosas en la vida, esa pequeñita persona que aprende del mundo a través de nosotros, allí está chillando, gritando y empujándonos al borde de nuestro automático...

Entonces pasamos por momentos duros, debemos recordar, aunque duela (y duele) que nosotros hicimos lo mismo, debemos tratar de recordar qué queríamos,  qué buscábamos, qué nos pasaba y respirar muy hondo y profundo cuando veamos la mano de mamá venir encima, respirar profundo cuando el cinturón vuelva a golpear nuestro brazo que trata de cubrirnos.... respirar profundo y sanarnos a través de como trataremos a nuestros hijos...

1) recuerda siempre y no lo olvides " Los niños hacen cosas de niños"
No tú hijo no trata de tomarte el pelo,no intenta vencerte, no quiere dominar te ni le interesa mandar.... tú hijo es un niño ( o un adolescente) que necesita entender que le pasa, necesita saber el porqué de algo y quiere por sobre todo sentirse seguro y amado.... comprendido o al menos saber que lo intentas.

2) "Los niños necesitan mucha atención"
¿Sabes? No sólo los niños necesitan atención, sólo recuerda cuantas veces has querido que te pregunten como estás, que te abracen, que te feliciten por algo que hiciste ¿cuántas veces has querido que alguien a quien amas se fije en ti sin que tengas que pedirlo? Y eso que "somos adultos" imagina ahora un bebé que casi no habla, un niño que está descubriendo el mundo, un adolescente que está re sintiendo y re organizando el mundo de nuevo.... Imagina cuanta atención necesitan y quieren....
Se que agota pero sabes que .... Tú también puedes pedirles abrazos y atención.

3)" Todos merecemos respeto"
Sobre todo cuando estamos molestos,  sobre todo allí debemos mostrarnos respetuosos porque es precisamente en esos momentos en los que decimos las cosas más hirientes...
¿Recuerdas, tú de peque y esa frase que dolió más que los golpes o los castigos?
Las palabras no se las lleva el viento,las palabras no las borra el tiempo.... Es mas esa frase, esas palabras aún duelen... Respétalos sobre todo cuando estés enfadado.

4) "Reduce las exigencias"
No se trata de dejarles hacer lo que quieran o dejar que hagan nada, todos conocemos a nuestros hijos y sabemos de qué son capaces, porque nosotros les hemos educado y si no les hemos enseñado algo no hay forma de que puedan hacerlo, ni bien, ni a nuestra manera, aunque nos vean hacerlo todos los días, simplemente porque no los hemos involucrado en la acción y claro a esto podríamos agregar "déjalos terminar su trabajo" creo que todos recordamos a mamá diciendo "no así no se hace, hazlo así " y  ella terminaba haciendo todo porque "no sabiamos hacer nada" .
Un niño a partir de los dos años es perfectamente capaz de tener responsabilidades como llevar su ropa a la cesta de ropa sucia o guardar sus juguetes, no es explotación infantil es entregar responsabilidades y lograr ver de que son capaces para saber hasta donde exigirles.

5) "Se flexible"
Deja que se ponga esa gorra, permite que use guantes de lana en verano, deja que se acueste un po o más tarde los sábados o permite que se quede unos minutos más con sus amigos...
Puedo darte muchas razones pero lo fundamental en esta acción es que ganas confianza, te haces cómplice de un "tiempo extra" tu peque disfrutará y tu hijo adolescente sentirá que si puede contar contigo cuando lo necesite....
Ceder es bueno mantiene los límites en norma, recuerda "las riendas son flexibles los barrotes son rígidos" no conviertas las normas en una prisión, son una forma de encauzar no de aprisionar.

6) "La prisa es nuestra"
Quien está apurado, quien tiene prisa, quien debe correr somos nosotros y si estamos presionados por alguna razón difícilmente tendremos paciencia con nuestros hijos, así que si debes hacer algo y tienes que llevar contigo a ti peque respira y toma todo el tiempo necesario recuerdas eso de "no por mucho madrugar amanece más temprano" pues así, no por mucho correr terminaremos antes simplemente pasaremos un mal rato estresándonos y gritando a nuestros hijos, tiempo mal invertido porque tardaremos exactamente lo mismo, gritando o sin gritar.... es más, si no gritamos y estamos relajados podremos inventar alguna manera divertida de que todo se haga más rápido.

7)  "Deshazte de los pensamientos negativos"
Cuando debas enfrentar algún tema complejo con tus hijos hazlo en momentos tranquilos, con la cabeza concentrada sólo en ellos.
Podría servir recordar una frase muy usada en la autoayuda "nadie puede hacerte sentir de una manera que tú no quieras" así que aún cuando sientas que vas a explotar eso  no pasará  si tú no quieres y alejas tu mente de los pensamientos negativos.

8) "Ríete"
Permítete ver el lado gracioso para que tus hijos logren verlo, permítete reír cuando llegan sucios, cuando voltean algo, cuando fallan, cuando fallas ....
Reír junto a tus hijos en los buenos y en los malos momentos es una lección de resiliencia poderosa....
Así que si puedes ríe y "eso" dejará de ser tan "grave".

9) "Dedícate tiempo"
Si es heroico decir que la maternidad es una renuncia pero la verdad es que no, no tiene que ser una renuncia, puede ser una cesión, pero nunca una renuncia.
No puedes nin debes renunciar renunciar a ti, a tu tiempo, a tus gustos, a tu individualidad... Porque si te niegas a ti mismo por encajar en el rol de madre o padre perfecto te vas a cansar, vas a sentir que pierdes algo y la maternidad y la paternidad no son pérdidas son ganancias, ganas un amor incondicional, ganas la posibilidad de ser mejor cada día, ganas mucho, no renuncies a ti, no dejes de dedicarte tiempo, no te pierdas en la vorágine de la infancia y la adolescencia d e tus hijos porque "los hijos están prestados" y crecerán y tú te vas algo quedar con tu vida y créeme no te gustará sentirla vacía cuando los niños vuelen del nido.... Mantente aquí, no te vayas, no te apagues.
10) "La paciencia puede cultivarse"
Todo puede ejercitarse y hacerse más fuerte y a diferencia de nuestros oblicuos que tal vez ya no vuelvan, nuestra paciencia, nuestra tolerancia, nuestra forma de respetar, educar y criar puede ser mejor y más fuerte con constancia y consciencia.


Karla Piccardo
Psicóloga
Mamá Homeschooler.